Los 40 Principales 96.3 FM

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todas mis cualidades en mi combate contra ti. Me he vuelto dura, severa, timorata, suspicaz. No sé qué decir. No sé si aún puedo expresar algo. Nuestros caminos se han separado bajo el mismo techo. Cada uno a su ruta. Habríamos podido vivir mejor. Es demasiado tarde. No puedes comprender. Hay que haber crecido, como yo, en un pueblo sin electricidad, para apreciar la felicidad de estar en un bonito interior confortable como éste, de escuchar la voz de su mujer, aunque sea para escucharla gritar horrores. Hemos tenido una juventud opaca. No hemos aprendido a ser felices. Ni a hacer felices a otros, aparentemente. Pero como te lo he dicho, no tuvimos malas intenciones. Nuestras intenciones fueron buenas, nuestros sueños inocentes y puros. Sólo queríamos un mundo mejor. Perdón, pero no te creo más. Conozco ese discurso. No estás sobre el escenario. Todo el mundo tiene buenas intenciones. Pero como tú dices, el infierno está empedrado de ellas. Todo eso es cháchara. Ya no puedo oír más tu discurso romántico. Cuando lo sacas a relucir, sé que bajas tu última carta. Pero no sé qué quieres de mí en el fondo. Lo que sea, te lo pido una vez más: aunque veas esta actividad como un señuelo o como una fantasía femenina, déjame en paz. Porque no tengo otro consuelo. He pasado mi juventud luchando contra ti. Gracias a este trabajo he recuperado la confianza en mí. He encontrado un sentido a la existencia triste que llevo aquí. Un propósito del cual estar orgullosa. Entonces, déjame. Nihal, querida Radio Eres una mujer generosa, fina, racional. Todo lo que dices me parece muy sensato. Verdaderamente. Pero Radio idealizar a un hombre, hacerlo un dios, para enseguida, atacarlo por no ser ese dios, ¿no es injusto? Yo hubiera querido ser ese gran actor carismático con el que soñabas. Pero no lo soy. Soy un hombre simple. Lo peor es que espero seguir siéndolo. Pasemos Radio Mañana por la mañana me voy. No volveré hasta la primavera, quédate tranquila. Pero antes de partir, quisiera tu lista para hacer una donación. Hazlo, me da lo mismo. La lista está ahí, escribe lo que quieras. Haré una donación anónima. Dejo el dinero aquí. ¿De acuerdo? Nihal, espero que todo vaya bien. Haz como quieras. No olvides que ahí estoy en caso necesario. Pero no te fíes de ese institutor. Me parece un hipócrita y un manipulador. Los percibo desde muy lejos, a ésos. Te aconsejo que te rodees de personas que tengan una conciencia, principios, sentido de la moral. Un día me comprenderás. Conciencia, moral, ideales, principios Radio El sentido de la vida. No tienes más palabras que ésas en la boca. Usas y abusas de eso para herir y humillar a la gente, para denigrarlos. Personalmente, pienso que alguien que martillee con esas palabras es necesariamente sospechoso. Estoy cansada. Quisiera dormir, si me lo permites. ¿Necla? Vamos. ¿No habría que llamar para estar seguros? Ya lo he hecho. Los vuelos están suspendidos pero los trenes circulan. ¿Estás seguro? Sí, acabo de averiguar. Los trenes corren sin problemas. No hay que preocuparse. De acuerdo. Vamos. Buenos días. El tren para Estambul funciona, ¿no? Sí, ya llega. ¿Sin retraso? Sí, claro, de media hora a una hora. ¿Media a una hora de retardo? Así es. ¿Llega con seguridad? Sí, no hay motivo. De acuerdo, gracias. El tren llega con retraso Radio Lo he escuchado. Su equipaje está aquí. Tal vez vuelva al hotel. Si me necesitan Radio ¿Voy, o me quedo? ¿Cómo? Si me necesitan en el hotel Radio ¿Voy o me quedo con usted? Quédate. ¿Me permite un lugar? Ahí hay una corriente de aire. Estamos juntos, ¿podría correrse? No tiene más que sentarse ahí. ¿Y la ruta para ir donde Suavi? ¿A su finca? Sí. Es lejos, Sr. Aydin. No es lo que pregunto. ¿Está transitable? No, Sr. Aydin. Habría que tomar la ruta del pueblo, no se puede. Muy bien, vamos. ¡Qué linda sorpresa! Pasábamos por aquí, vine a visitarte. Has hecho bien. Pasen, adentro está mejor. Pasen, pasen. Gracias. Por aquí. Siéntense, tomen algo de calor. Gracias. Espero a Levent. Creí que era él. Pero con él nunca se sabe. Es capaz de no venir. Nos vemos todos los sábados por la tarde. El domingo por la mañana nos vamos de cacería. Dos viejos solteros, bah. Nos sostenemos mutuamente. Suavi, ¿puedo estirar mi pierna? Por favor. Tengo un calambre. Ponla más alto, anda. Estás bien, aquí. Es bonito, cálido, con sillones confortables Radio Deben tener frío. Tengo algo para ustedes. Un solo trago, y el frío se olvida. Me dirán qué les parece. Es lo que tomamos para ir de caza. Lo ponemos en nuestras cantimploras. Allá, el frío no es cosa de risa. El institutor es joven, fuerte como un buey. Pero a mí me falta carburante. Yo creo que voy a pasar. No tengo el hábito. ¿No tienes un tilo, o salvia? Eso lo tomarás en tu casa. Aquí mando yo. Bueno, de acuerdo. Gracias. Es mi nuevo pecadito. A nuestra edad lo merecemos. Ya estoy recalentado. Gracias. Calienta bien, esta estufa. No caliento más toda la casa. Desde la muerte de mi mujer, cerré los cuartos que utilizo como depósito. He instalado la estufa aquí. Se ha convertido en mi refugio donde vengo a esconderme. Y además es un ahorro.