MqR Villena 93.7 FM

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de donaciones y gastos. Y los nombres de tus acólitos. Estoy seguro de que son todos confiables, pero hay que ser precavido. ¿Hablas en serio? Nihal, seamos razonables, por favor. ¿No tienes confianza en mi experiencia y mi honestidad? No comprendo qué buscas. ¿Qué podría buscar? ¿Qué interés tendría? Sólo trato de evitar molestias a la familia. Es mi derecho, ¿no? Vamos, déjame ver la lista, veré enseguida si hay un problema. Quiero ver dónde estás. No tengo nada que ocultar a nadie. Está todo ahí, ve a ver. ¿Ahí? Perdón, pero no lo entiendo. ¿No tienes una tabla de donaciones? Están todos los documentos firmados. Nihal, querida Radio no tienes idea de lo que haces. ¿Cómo es posible? ¿No tienes una tabla resumen? Hay que guardar copias de los recibos destinados a los donantes. ¿Las tienes? No. Para las donaciones de dinero o de bienes, sistemáticamente hace falta recibo o factura. ¿Los han establecido? Tampoco. Pero es muy importante. Muy importante. ¿Y si quieren deducir la donación de sus impuestos? ¿Si uno de ellos comete fraude al fisco? Te caerá encima y terminarás en la cárcel. Lo siento, pero esos detalles son cruciales. Los recibos deben estar numerados e inventariados aparte. ¿Lo han hecho? No creo. Me voy a encargar de todo eso. Ve. Haz lo que quieras. De acuerdo. Te voy a decir qué vamos a hacer. Me llevo todo esto a mi escritorio. Tengo los programas buenos para verificar todo. Cuando haya emprolijado todo, te diré. ¿De acuerdo? ¿Esto también es parte? Bueno. ¿Estás segura de que es todo? Si hay más, me lo llevo también. Toma. Toma todo. No dejes nada. Es todo lo que me quedaba en la vida. Tómamelo. Tómame todo. ¿Pero qué te pasa, Nihal? Vamos, sírvete. ¡Es todo para ti, llévalo! No olvides esto. Toma. Lleva todo. ¿Qué haces? Nihal, querida Radio Te comportas como una niña. No sé qué decir. Cuando sepas la importancia de todo esto, vendrás a darme las gracias. Verás. Nihal, escucha Radio Te traigo todo esto. En verdad no lo he mirado. He cambiado de idea. No me voy a mezclar en esto. Para ser franco, me da pereza. Ya estoy ocupado como estoy. Así que haz como te parezca. De hecho, mañana me voy. Ya lo he decidido. Al menos hasta el fin del invierno. El hotel está tranquilo, Hidayet está aquí. Mañana salgo para Estambul. Nihal, basta, por fin. Me voy. ¿Qué más quieres? Gracias. Tu altruismo me conmueve hasta las lágrimas. ¿Te acuerdas? Un día me dijiste que si cambiaba ciertas cosas en mi casa, me perdonarías todo. ¿Lo recuerdas? Quiere decir que, para ti, tengo alguna falta que hacerme perdonar. Así que me gustaría que con pocas palabras y calmadamente, de forma que pueda comprender, me digas finalmente cuál es mi falta. Estoy muy cansada para hablar. Quizás más tarde. ¿Qué clase de falta? ¿Qué es lo que te he hecho? Tú me dirás, eres joven y bella, quieres vivir tu vida. Yo soy más viejo y me detestas por eso. ¿Ésa es mi falta? Yo no te he obligado a casarte. Nunca te he restringido la libertad. Llevas tu vida independiente, en tu lado de la casa. Hasta has montado el gran comité aquí. Si quieres más libertad, tómala. No te retengo. En serio. Si quieres divorciarte, no te lo impediré. No quiero nada de eso. Seguro que yo quería casarme contigo. Tu falta no es ser más viejo que yo. No quiero ser libre para amar a otro. Siempre me he sentido más vieja que tú. Pero eres un hombre insoportable, egoísta, despectivo, cínico. Ésa es tu falta. Es posible. Puede ser verdad, no lo sé. Pero al menos, suelo reconocer mis errores. Pero jamás te he visto admitir el menor error. ¿Me equivoco? Si tienes la intención de abrumarme toda la noche, sabe que ya no tengo más fuerzas para responder. No quiero abrumarte. Pero repito mi pregunta. Quiero saberlo. ¿Cuál es mi falta? ¿Qué clase de falta? ¿Qué es lo que he hecho? Reconozco que eres un hombre cultivado, honesto, justo, íntegro Radio En el conjunto, es cierto. No puedo decir nada en contra tuyo. Pero a veces, utilizas tus cualidades para ahogar a los otros, rebajarlos, humillarlos, aplastarlos. Tu gran moral te sirve para odiar a todo el mundo. Detestas a los creyentes porque para ti, creer es signo de arcaísmo y de ignorancia. Detestas a los no creyentes porque no tienen fe ni ideales. Los viejos te parecen reaccionarios, gastados, incapaces de pensar libremente. Los jóvenes para ti tienen un pensamiento demasiado libre y son iconoclastas. Elogias constantemente el bienestar general, pero sospechas que todo el mundo es un bandido, y de esa forma, odias al pueblo. ¿Quién encuentra gracia a tus ojos? Si solamente, por una vez, pudieras defender una posición que te fuera incómoda o experimentar un sentimiento que no te enorgulleciera. No es posible. Siempre has sabido impedir nuestra separación. Supongo que eso me vino bien. Yo era muy joven para irme. No tenía ni el coraje ni el dinero. Ni un lugar mejor donde ir. Pero tú, jamás has sido presa de remordimientos por ver una a joven orgullosa, llena de salud, disolverse en el vacío, el aburrimiento y el miedo. Los primeros años, yo tenía miedo. Ahora, tengo vergüenza. He tirado por la borda mis años más hermosos. He perdido